The Duel: Test Drive II 1989
Por qué no pasa de modaCorrer con coches exóticos contra el reloj o contra un rival es fácil de compartir, y todavía lo es.
Juegos del MSX que no pasan de moda
Lanzados primero en el MSX
Juegos
The Duel: Test Drive II 1989
Por qué no pasa de modaCorrer con coches exóticos contra el reloj o contra un rival es fácil de compartir, y todavía lo es.
Auf Wiedersehen Monty 1987
Por qué no pasa de modaCada pantalla del viaje todavía tiene algo pequeño que encontrar.
Golvellius: Valley of Doom 1987
Por qué no pasa de modaCon ocho entornos gobernados por jefes y cámaras secretas que encontrar, todavía premia a un jugador curioso.
Batman 1989
Por qué no pasa de modaUn reinicio que conserva tu progreso todavía hace que la búsqueda de la siguiente pieza sea fácil de retomar tras un fallo.
Vampire Killer 1986
Por qué no pasa de modaEl castillo todavía es un laberinto que registrar y no una línea que recorrer.
Nemesis 2 1987
Por qué no pasa de modaUna secuela con su propia nave y sus propias armas todavía da a los jugadores un Gradius distinto que probar.
King's Valley 1985
Por qué no pasa de modaCada sala todavía pide planear una ruta alrededor de las momias, como un pequeño puzle.
Space Manbow 1989
Por qué no pasa de modaUna barra de energía que sobrevive a una muerte todavía mantiene viva una partida tras un error.
Metal Gear 2: Solid Snake 1990
Por qué no pasa de modaPasar sin ser visto junto a guardias que escuchan es una prueba de cuidado, y todavía lo es hoy.
Keystone Kapers 1983
Por qué no pasa de modaUna persecución por unos grandes almacenes es un objetivo claro que todavía es fácil de seguir.
Knightmare II: The Maze of Galious 1987
Por qué no pasa de modaEl centro está abierto desde el principio y los objetos deciden adónde puedes ir después, así que encontrar el camino todavía exige explorar.
Knightmare 1986
Por qué no pasa de modaSu desplazamiento constante y el cambio de armas todavía mantienen ocupada cada fase.
Metal Gear 1987
Por qué no pasa de modaTodavía hoy, colarse desarmado en una base conserva su tensión.